Página de Inicio   |   Localización   |   Contacto
Mirall Digital

Montmeló

Montornés - Vilanova
DESCARGA LA REVISTA
NOTÍCIES
- GENT
- ESPORTS
- DIA A DIA
ARTICLES D´OPINIÓ
CARTES DELS LECTORS
COMERÇ LOCAL
AGENDA
ANUNCIS PARTICULARS
MONTMELÓ
- Telèfons de Interés
- ALIMENTACIÓN
- ASSESSORIES, ASSEGURANCES
- AUTOMÒBILS
- DISSENY, IMPREMPTES, LLIBRERIES
- RESTAURANTS
MONTORNÈS
- Alimentació, Fleques…
- Assegurances, Assessories, Automòbils, Caixes, Crèdits, ...
- Bars, Restaurants
- Centres sanitaris, Salut
- Gràfiques, Informática, Oficina
- Hogar
- Immobiliàries, Construcció, Alumini…
- Estètica, Moda, Perruqueries…
Contacto
- EDICIONS PM
- El Equipo


Desarrollado por DYNAM-IQ S.L.

Martirio Rodríguez
12/03/2009
Martirio Rodríguez se instaló en Montornés a finales de los años noventa. Se refugió con su marido en la tranquilidadMartirio Rodríguez en el Mirall de Montornés de una zona alejada del tráfico y las industrias, en un piso de alquiler.
A la vejez, el matrimonio necesitaba recuperarse de un traspié económico en el momento más inoportuno y encontrar el placer de la sencillez en la vida cotidiana tras una vida intensa.
Martirio nació en Úbeda, pero vivió entre Jaén y Málaga hasta que su familia se trasladó a Barcelona en 1951. Ha trabajado en peluquería, en el textil, en electricidad y electrónica. Se embarcó con su marido en una aventura como cunicultores; ha sido cocinera en un restaurante y ha cuidado a personas con problemas psíquicos.
La gran aventura de su vida, sin embargo, llegó de la mano de una cuñada. A finales de los años sesenta la introdujo en el mundo de los figurantes. Sus ojos verdes, su melena azabache y su tez blanca llamaron la atención desde el primer momento. Su silueta completó los requisitos para convertirse en un personaje habitual en los platós de Barcelona. Antonio Machín la tenía entre sus amistades y la visitaba cuando venía a Barcelona.
Pasó once años de rodaje en rodaje: películas y anuncios proyectaron su imagen siempre en segundo o tercer plano en la televisión y en las pantallas. Participó en la serie La Saga de los Rius, en películas como Un hombre llamado Flor de Otoño y en una treintena de filmes más.
Martirio recibió muchas propuestas para dar el salto de figurante a actriz. Su belleza enamoraba a los directores y directores de reparto. Muchos actores quedaron impresionados de su mirada y, unos cuantos, quisieron seducirla. No hubo manera. Su marido y sus hijos constituyeron siempre el centro de su vida. Llevaba a sus hijos a los rodajes siempre que podía. Al llegar a casa, explicaba a su marido todos los pormenores de la jornada de rodaje, desde las repeticiones hasta las insinuaciones que le enviaban de todos los rincones del plató. Estuvo en los mismos escenarios que José Sacristán, Ana Belén, Victoria Abril, Mari Sampere, Antonio Ferrandis, Meter O’toole y hasta Orson Welles, entre otros muchos. Y nunca quiso saltar al primer plano. Ha preferido dedicarse a su familia antes que el sueño de la fama.